El cura gaucho

En el marco de la preparación de la comunidad del Colegio 25 de Mayo (Córdoba, Argentina) para la canonización del “cura gaucho”, se desarrolló la exposición de la artista Raquel Majorel, un conjunto de 13 obras que intenta hacer visible el legado de Brochero entre los más chicos al visitar distintos establecimientos escolares.

“Advertí la necesidad de retratar la vida de Brochero con el arte quiteño, que es muy colorido, llamativo y detallado, y que yo aprendí en Colombia, cuando viví allí con mi familia, años atrás”, le dijo Majorel al diario La Voz del Interior. Y agregó: “El objetivo siempre fue y es hacer ‘más visible’ el legado de este hombre inmenso, sencillo y humilde, de una manera que despertara la curiosidad de los niños, ya que el registro fotográfico que existe es pobre y descolorido”.

El Cura Brochero dejó una huella indeleble en Córdoba, especialmente en las alejadas zonas de Traslasierra.

La biografía de José Gabriel del Rosario Brochero cuenta que nació en Villa Santa Rosa en 1840. El 4 de noviembre de 1866 se ordenó sacerdote. Primero desempeñó su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y fue prefecto de estudios del colegio seminario Nuestra Señora de Loreto. Ya en 1867, Brochero se destacó por su entrega en la asistencia de los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó a la ciudad de Córdoba. El 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, conocido hoy como el valle de Traslasierra, con sede en la localidad de Villa del Tránsito que a partir de 1916 llevaría su nombre. El valle de Traslasierra contaba entonces con unos 10 mil habitantes. El 24 de diciembre de 1869 partió de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato. Allí, asumió como propias las necesidades de la gente. Con sus manos construyó iglesias y capillas, levantó escuelas y abrió caminos entre las montañas, animando a los pobladores a acompañarlo. En su vejez el padre Brochero enfermó de lepra como resultado de convivir con enfermos que padecían esa enfermedad, compartiendo inclusive el mate con ellos. Por esa razón quedó sordo y ciego antes de morir, en 1914.

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